¿Quién no ha escuchado decir a alguien?

Cuando yo muera quiero que mis cenizas las arrojen al mar ó cuando yo muera quiero que  entierren mis cenizas para que  crezca un árbol y de esta forma volver a la vida. 

Pues… al paso de los años muchas de estas peticiones han sido cumplidas, PERO… quisiéramos decirles  que al arrojar restos mortales al mar en urnas comunes ha generado un gran y serio problema de contaminación, pues algunas urnas regresan a las orillas o se quedan en el fondo del mar y esto afecta en gran parte a muchos ecosistemas.

Se han encontrado muchas urnas  en playas y bosques, y esta situación ha aumentado cada año, algunas funerarias mexicanas han buscado una solución  para brindar un servicio profesional, con respecto a esto y así evitar contaminar el medio ambiente.

Y es por eso que se han creado URNAS BIODEGRADABLES, cuyos materiales van desde el papel reciclado y grenetina hasta bloques sólidos de sal de los Himalayas. Por ejemplo, las urnas de sal caen al fondo marino y una vez ahí se disuelven sin contaminar el entorno.

También existen urnas biodegradables  en tierra que son elaboradas con aglutinantes vegetales, arena, sustrato orgánico y fibra vegetal, cuya solvencia,  y una vez enterradas va de uno a tres meses.

Algunas de estas urnas incluso tienen la opción de plantar un árbol directamente en las cenizas.

Y bueno, estas son algunas soluciones ecológicas para no dañar el medio ambiente y cuyas acciones tienen una relación directa con nuestra madre naturaleza.