La depresión es peligrosa, cuando se vuelve costumbre.

 

   Todos tenemos problemas, frustraciones y necesidades, la diferencia es la manera en que nos enfrentamos a estas situaciones, hay quienes no pueden en algún momento seguir adelante, pero para estas personas es necesario recordar que no están solos.

¿Qué es la depresión?

El término depresión se usa para referirse a tres problemas diferentes: a un estado de ánimo decaído pasajero, a un grupo de síntomas más o menos transitorios y a un trastorno afectivo persistente que se prolonga por meses o años y que interfiere con las actividades de las personas o que llega a ser francamente discapacitante. Este último requiere de atención profesional.

La depresión incluye síntomas psicológicos y físicos tales como enorme tristeza, falta de interés por todo, sentimientos de vacío, llanto, visión negativa del mundo y de sí mismo e insomnio.

La depresión se da por un conjunto de factores –propensión biológica, experiencias traumáticas o sucesos estresantes y condiciones como la pobreza o discriminación-. Por lo general se inicia por algún suceso adverso como la muerte o separación de un ser querido, un cambio inesperado en la vida, pérdida del empleo, enfermedad y maternidad o paternidad, entre otros.

Se sabe que la depresión afecta a unas 350 millones de personas en el mundo y su prevalencia oscila entre 3% y 21%.  En la mayoría de los países se presenta dos veces más en las mujeres que en los hombres. A menudo inicia a edades tempanas y es un padecimiento recurrente que afecta la calidad de vida de quién la padece.

Además de sufrimiento, la depresión se asocia a:

  • Síntomas somáticos
  • Bajo desempeño laboral y afectación de las actividades cotidianas
  • Dificulta las relaciones interpersonales
  • Incrementa el riesgo de suicidio y uso problemático de alcohol
  • Es causa de tensión y estrés en la familia y, cuando la madre la padece tiene efectos negativos sobre los hijos.
  • Aumenta la duración promedio de las enfermedades físicas y su discapacidad.

El nivel de gravedad de la depresión varia de persona a persona y por eso es necesario identificar a quienes requieren de ayuda profesional.

La depresión puede presentarse junto con otras enfermedades emocionales y/o físicas, por ejemplo con ansiedad, abuso de alcohol y drogas, diabetes, problemas cardiacos y cáncer, entre otras enfermedades físicas.

Por diversas causas, como desconocimiento, vergüenza, temor, no saber qué hacer o no tener acceso a los servicios de salud, una gran proporción de personas con depresión, no acude a tratamiento (56% según la Organización Mundial de la Salud) o no recibe la asistencia adecuada, lo cual aumenta el riesgo de que las repercusiones sean más graves.

Las dificultades que enfrentan las personas para encontrar servicios de salud mental, motivaron la creación de este programa con el fin de ofrecer una herramienta de autoayuda e información a quienes la padecen.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión?

Se considera que una persona tiene depresión si tiene alguno de los dos primeros síntomas de la lista que está a continuación y, por lo menos, cuatro de los demás. Estos tienen que experimentarse la mayor parte del tiempo, durante al menos dos semanas. Además, estos síntomas deben causar discapacidad, esto es, afectar de manera importante las actividades diarias.

  • Sentir tristeza, desgano o con sentimiento de vacío.
  • Pérdida de interés por las cosas que antes se disfrutaban
  • Problemas de apetito, es decir, comer mucho o carencia de hambre
  • Dificultad para dormir, ya sea insomnio o exceso de sueño
  • Experimentar lentitud en los movimientos, sentir el cuerpo pesado o sentir intranquilidad
  • Sentir apatía, fatiga o poca energía
  • Sentimientos de culpa, impotencia o inutilidad
  • Dificultad para concentrarse
  • Pensar mucho en la muerte

    Algo cierto es que todos, es que cuando vemos a un amigo o familiar, ya en estado de depresión crónica, debemos estar alertas, intentar acércanos, platicar con ellos, brindarles compañía, invitarlos a salir de sus casas, a practicar algún deporte ayuda, pero si no logramos que la persona salga de ese estado de depresión, es importante pedir ayuda a especialistas, ya que la depresión cuando no es tratada a tiempo, puede concluir en suicidio, pero la persona en este estado es incapaz de darse cuanta que necesita ayuda, ya que esta tan sumergido en sus pensamientos de tristeza que no le permiten darse cuanta de nada, por eso es importante estar alertas y cuando vemos cambios en nuestros seres queridos acercarnos.

El amor y la compañía pueden hacer la diferencia.

 

SIEMPRE HAY ALGUIEN QUE PUEDE AYUDAR

                                   http://www.ayudaparadepresion.org.mx/