HISTORIA POR: ANALY
San Luis Potosí, S.L.P.

Cuando yo estaba bebé me platicaron mis papás que fue la primera vez que me llevaron a un panteón  y  que apenas y me metieron y empecé a sudar y me puse muy mal, no paré de llorar en dos noches, no comía, no me dormía, hasta que me barrieron.

Cuando cumplí 3 años, yo empecé a ver  cosas que nadie podía ver y como a todos los niños obviamente siempre te van a decir que es imaginario. Tengo recuerdos muy claros donde yo iba caminando en la calle  y veía a gente distinta,  hasta que crecí y me percaté que son personas que ya no estaban aquí. Yo soñaba con un circo, pero no podía ver mi cara y estaba descalza, sólo veía a muchas gitanas y cuando cumplí 6 años aún vivía con mi mamá y me dormía con ella.

A los 6 años, una noche me fui a dormir y estaba despierta y vi como una sombra se empezó a resbalar en mi cama de los pies a la cabecera de la cama, y esa sombra se me subió, yo me estaba ahogando, tenía mis ojos abiertos pero no podía parpadear, a mi mamá la tenía al lado y  sólo como pude empecé a mover poquito la mano para despertar a mi mama, yo sentía que gritaba pero mi mamá no me escuchaba y sé que no era un sueño, porque yo estaba despierta y de los 6 a 8 años me empezó a pasar eso muy seguido, ya no me quería dormir, me barrían y me dejaba de suceder eso por tiempos, pero siempre regresaba  y cada que me dormía, me dormía agarrada del cabello de mi mamá o de su mano para pellizcarla  y que me moviera o me despertara porque lo que me pasaba era muy feo, dicen que esto pasa cuando se te sube el muerto, pero bueno en ese entonces yo no sabía lo que era eso.

A mis 12 años una vez, mis abuelos en vacaciones de semana santa decidieron ir de viaje a Rioverde pero yo no quería ir y me quedé con mis primas. Un jueves me quedé con mi tía que vive por la Nueva Progreso donde actualmente está una iglesia en construcción: la de Nuestra Señora del Rosario, mi tía vive en un andador de por ahí,  y ese día jugué con mis primas y nos quedamos dormidas en la sala.

Esa noche yo no podía dormirme, sentía mucho miedo y empecé a escuchar sonidos de algo en la calle y sentía más miedo,  y no pude dormir.

La segunda noche empecé a escuchar a un caballo trotar en la calle y sentí el mismo miedo y sudaba.  A la noche siguiente, yo lo escuchaba más cerca, era un caballo negro con un  señor arriba que tenía capa negra,  a lo mejor sé que esto suena chistoso por lo de la leyenda del jinete sin cabeza,  pero realmente lo que les cuento es algo que sí me sucedió y es algo que no puedes contar porque la gente no te cree.  Yo lo vi y sabía que era él, y junto a esas noches entraba un viento por la ventana, recuerdo que mi tía tenía una cortina color blanco transparente, y después de eso fue la noche del día domingo que se escuchó el caballo más fuerte, me tapaba con una sábana blanca y empezaba a rezar pero no podía se me trababa la lengua, y escuché que el caballo relinchó se bajó esa persona y en eso entró un viento muy fuerte por la ventana y nadie me escuchaba pero jamás le vi la cara, yo no sabía lo que pasaba, sólo sentía que eso me lastimaba. A la mañana siguiente, estaba sentada en un cachito del sillón mi tía, su esposo y mis primas y al despertar me preguntaron: -Hija ¿qué te pasó?

 A lo que yo le respondí: -¿Por qué tía?

Y en eso mi tía comenzó a llorar y me dijo: – ¿Por qué te hiciste eso?

Yo no sabía que había pasado y en eso me senté y vi la sábana y estaba manchada de sangre y tenía mi nariz lastimada,  en ese momento comencé a  llorar  y les dije: es que yo vi al jinete sin cabeza,  y cuando mi tía me estaba cambiando la piyama tenía toda mi espalda arañada, igual en el cuello  y cuando me llevaron a mi casa se quedaron muy sorprendidos y no fue como que me creyeran tanto, la verdad fue algo muy extraño y sé que muchos no lo creen por más absurdo que suene una historia, pero sólo espero que nunca lo vivan, porque son sensaciones terribles en las cuales no sabes como reaccionar y es un miedo que no se va tan fácil.