A partir de la forma no solo abordar la música, sino más bien, hacer sonar las composiciones que dan forma y sentido amoroso a lo compartido esta tarde por Verónica Ituarte y sus amigos musicales a través de composiciones de Mario Ruiz Armengol, Verónica Ituarte, Carlos Rivera García, Bill Evans, Michel Legrand, Astor Piazzola.


Todo como parte del concierto que ofrecieron esta noche en la sala de usos múltiples del Centro Cultural Real de Catorce. Casa de la Moneda, en el marco de la novena edición del Jazz Fest Real de Catorce.


Antes del concierto, Verónica Ituarte nos permite platicar no solo lo que le representa el estar en esta tierra mágica, como su participación en este Festival de Jazz la importancia tanto de la música como de la grabación, así como sus proyectos musicales.


“Es siempre una aventura venir acá al Festival de Real de Catorce por el lugar, por las sorpresas, por la gente, siempre estoy como pendiente si se aparece algún espíritu de algún duende y quiero recibirlo, recibirlo”, comenta.


En cuanto a ser una de las más asiduas a este festival jazzístico, se da esta inmediata respuesta acompañada de una sonrisa. “Creo que afortunadamente si, y el día que no me toque venir o por cualquier cosa, yo ya estoy planeando que en mi vida en algún momento venir a pasar un tiempo aquí”.


¿Qué le significa el estar en Real de Catorce?, comenta que “es está oportunidad de poder comunicarme y de conectarme con cosas a las que no estoy habituada. Pues estando en el D.F (CDMX) o en la ciudad de Pachuca, uno se vuelve citadino y aunque eso hace que nos movamos mucho, a veces es demasiado el movimiento y como que empiezas a perder la espontaneidad, la sensibilidad y la capacidad de asombro, y aquí desde que uno entra en ese maravilloso túnel, entonces ya vas sintiendo que de veras vas cambiando de medición y que puedes soltar tus preocupaciones de la vida cotidiana y abrirte a lo mágico y , te replantea en hacer la música. Te digo que siempre estoy en ahora que irá a pasar “.


Acota: “Para mí es muy importante dejar este espacio al caos, a la sorpresa, a lo que también se recibe de la gente y todo esto significa para mí el venir aquí”.


Así como comentar que afortunadamente ya hay más chic@s interesados por esta corriente de la música como es el scat y la improvisación.

De ahí que para la maestra, la improvisación es “este espacio que se da entre el creador y el buscarse a sí mismo, de encontrar sus demonios también, de permitirse tocar el caos, tocar el vacío y dar cabida a la creación, para mi la improvisación es eso. Ahora hay temas también maravillosamente construidos y tan bien hechos que no necesitan tampoco de eso. En el lenguaje del jazz como decías puede ser una herramienta para abordar otros géneros musicales, o en sí hablar este idioma, se vuelve entonces en una cosa que enriquece”.


En cuanto a este anhelado registro sonoro a través de la grabación de un disco y esta sustancialidad del estar, a lo que comenta ” En parte, siempre lo he entiendo… aunque al inicio de mi carrera fue siempre algo en donde debía de grabar, pero siento que hay que grabar cuando tienes algo que decir, y a veces pasa mucho tiempo y lo que dijiste en su momento para ti fue valioso y lo compartes y a lo mejor ahora cambia, la vida cambia, vamos creciendo en edad y en experiencias, hay tiempos en que te quedas en un silencio o en un impasse que lo que compartías o veías en la vida en tu juventud, pues ya en una etapa más madura cambia completamente todo, y a veces esa transición de comprender que es lo que ha estado pasado en donde en mi caso no me atrevo a compartir hasta que esté un poco mas segura de a donde voy, de que quiero platicar a través de las canciones, ha sido un poco largo este tiempo pero creo que ya estoy un poquito más cerca del asunto de que ya se ha estado cuajando y se ha estado trabajando en varios años y vale la pena compartir”.

La iniciada en estos devenires del jazz por el pianista Juan José Calatayud, con quien participó en innumerables conciertos en todo el país, destaca que es importante “tener un material que es verdadero para ti y lo que tú dices ahí, entonces que salga a la luz y que se grabé. En lo personal no me gustaría o no me hubiera gustado haber grabado algo que nada mas fuera para estar presente; si estoy que padre sino, por algo será que no estoy, pero lo que si se quede en un disco que sea verdadero”.

Entre sus proyectos se encuentra darle ya su lugar definitivo a lo que se esta haciendo con este trío de excelentes músicos,” con temas que hemos estado trabajando, algunos que son nuevos para mí,  quizás son temas conocidos para la gente,  en fin, estamos probando un poco de todo. Me sigue gustando mucho esta cuestión de la improvisación espontanea que le llaman free play, que eso se hace posible gracias a los amigos que me acompañan desde hace algunos años; Luis Manuel Costero en las percusiones, Arturo Luna en el contrabajo y Baldomero Jiménez en el piano, en arreglos y demás locuras, es la complicidad que nos permite como respirar juntos, compartir las notas, los colores”, así como el proyecto de grabar un disco.


Con esta sempiterna sonrisa nos deja Verónica Ituarte y a su vez la dejamos para que se prepare para ofrecernos un espléndido concierto en conjunción con sus amigos músicos.