Fue pasando el mediodía del pasado sábado que revise el zumbido de mi celular, en un grupo de amigos llegaba un sticker de José José acompañado de un “noooo” y un icono de tristeza , inmediatamente fui a google para ver que pasaba, los medios de comunicación replicaron la noticia, “falleció el príncipe de la canción”.

La generación  de los nacidos a finales de los ochenta y principios de los noventa conocieron a José José se por distintos motivos, algunos en las reuniones familiares donde los parientes eran los encargados de pedir que se tocara el cd o casete de José José, algunos otros mediante las clases de artísticas en nivel secundaria donde una de las canciones a aprender era “amar y querer” mismo caso sucedía en las rondalla de algunas instituciones de educación media superior o tal vez llegaron a José José por aquel viejo comercial de la campaña publicitaria de el señor de traje naranja y poco cabello; julio regalado, “doy gracias por tanto y tanto amor” esa era la frase fuerte de aquel comercial que los entonces  adolescente cantaban a la mínima oportunidad. Tal vez en el gran número de los casos desconocían que se trataba de un clásico, de un ícono de la cultura musical no solo mexicana, si no universal.

Algunos otros llegaron por algún cover de agrupaciones de otros géneros, “lágrimas” era interpretada por una banda de rock potosina, amnesia fue covereada por la agrupación Los Traileros del norte y en algún momento se realizo un homenaje por bandas de rock y seguramente habrá muchos cover más. José José traspaso los géneros musicales y las fronteras. La calidad  y el talento es atemporal, tal vez por eso José José continuó y continúa vigente en distintas generaciones a pesar que sus grabaciones cumplen ya varias décadas de haber sido grabadas, acentuando el fenómeno musical que fue y seguirá siendo.

“Ya ponte las de José José”

No recuerdo una reunión en la que no se  pidieran sus canciones, fiestas, bares, karaokes, noches de tareas, reuniones, proyectos, en las botanas es común escuchar después de algunas rondas la solicitud y propuesta  de algún presente de escuchar “el triste, almohada o amnesia”. El encargado del ritual de la rockola busca entre los bolsillos la feria, morralla, el cambio, ¡las moneditas! , busca bien, hasta en las bolsas de la mochila, ahí de seguro guardo unas monedas de cambio para satisfacer su gusto musical.

 

JJ3 - 1Pero no hace falta estar a medias de “algo tranqui” para que vengan a la memoria las canciones de el príncipe de la canción, basta un recuerdo, tono, emoción, sensación o simplemente el gusto de escuchar una de las voces top de la historia de la música mexicana. Por relatos de mi madre quien creció en el vecino municipio de Salinas de Hidalgo, me cuenta que los domingos se situaba una agrupación a tocar en el kiosko de la plaza, interpretaba algunos éxitos del príncipe de la canción, así mismo, los jóvenes de la época acudían a la nevería de la plaza para degustar alguna malteada y tocar en el tocadiscos los acetatos del cantante, así pues habrá numerosos relatos en torno a sus canciones.

A dos días del fallecimiento del artista continúan las publicaciones en Facebook, Twitter, continuan las reproducciones en YouTube. José José cabalgó “en caballo blanco el mundo” con sus canciones, canciones que se convirtieron en culto desde hace muchos años, para cualquier momento, para “una mañana linda”. José José logró ver en vida como su música seguía vigente y ser testigo  de su propio fenómeno que logró romper la brecha de géneros y generaciones.