LAS PLAÑIDERAS
Imagen por: Charin Cruz

El luto, el llanto y la intensidad de los gritos al llorarle a un difunto ajeno, son algunas de las características que distinguían a las  plañideras.

Esta palabra proviene de una tradición que consistía en que cuando alguien fallecía se contrataban a varias mujeres para que lloraran e hicieran público el lamento y el dolor de la familia; entre más importante  y adinerado fuera el difunto, más plañideras acudían al funeral. Otra razón por la que se contrataban a estas mujeres era porque decían que las lágrimas confortaban a la familia del difunto, además los acompañaban lamentando su pérdida y les daban apoyo moral, también llevaban un jarrón en el cual depositaban sus lágrimas como una demostración del status de la persona fallecida y el dolor que provocaba a sus cercanos.

Esta tradición  nace por los hebreos ; fue un acto que adoptaron los griegos y romanos, pero se originó en Egipto.

Durante el siglo  XVII  en Latinoamérica, esta actividad aumentaba de precio dependiendo de las mujeres que asistían, la intensidad de los gritos y el lamento  que hacían durante el velorio.

Actualmente esta tradición ya no es llevada a cabo y sólo quedó guardada en aquellas costumbres que se tenían en los actos fúnebres del pasado.