Yo no creía en fantasmas, pero jugué a la Ouija

San Luis Potosí, S.L.P.

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Yo no creía en fantasmas, pero jugué a la Ouija

No creía en fantasmas, espíritus y cosas así, esas historias siempre me parecieron absurdas, exageradas y falsas.

Pero una noche todo cambió, nos reunimos en casa de Samantha, Daniela, Esmeralda, Camila y yo, nos habíamos reunido éramos adolescentes ansiosas por conocer quién sería el amor de nuestras vidas, y no se nos ocurrió jugar a con ouija, fue idea de Dany ella tenía una en su casa, así que organizamos una pijamada, ella trajo la ouija, yo lleve 3 veladoras.

Ahí estábamos sentadas pusimos un par de veladoras para poder ver el tablero, pusimos nuestros dedos sobre el triángulo, quién preguntó primero fue Camila, dijo ¿Hay alguien aquí? de pronto se escuchó caer algo, volteamos asustadas, vimos unos libros en el suelo, comprendimos que si, había alguien al menos eso queríamos pensar, luego preguntó ¿Cómo te llamas?, sentimos cómo se movía señalando las letras N a s s e r  formando el nombre Nasser, nunca antes habíamos escuchado ese nombre, Daniela pregunto ¿Cuando moriste?, rápidamente señalo 1 9 9 7, 1997 la verdad pensé que alguna de ellas estaba moviendo el tablero, no podía creer que fuera verdad, me sentí confundida, pero lo que realmente me asustó fue que en ese silencio, de pronto se escuchó la voz de un hombre, como un susurro, pero la primera vez, no escuchamos bien lo que decía, fue hasta la segunda vez que hablo que comprendimos, la voz fue más clara preguntó ¿Quieren jugar?, las 5 nos tomamos de la mano sentíamos tanto miedo que Esmeralda casi se desmaya, palidecimos, pero Dany respondió Si, todas volteamos a verla, como con reclamo, por haber contestado por todas, si ya teníamos miedo, entonces ella pregunto ¿Seré casada?, Nasser  le respondió “Serás”,Yo le pregunté ¿Como moriste? dijo “En agua”, pero apenas y se escuchaba, el sonido era muy suave, Esmeralda se quedó con la duda ¿Quién será mi esposo? solo se escucho como reía, fue una risa escalofriante, mis manos sudaban, pero tenia frío, a la risa la acompañaron truenos, en ese momento comenzó a llover, pensé que moriría de miedo, mi corazón estaba a punto de colapsar, Camila no pudo articular una sola palabra, de repente se soltó a llorar, la abrazamos pero no paraban sus lágrimas, lo que nos hizo brincar fue el ver como los libros que se habían caído, comenzaban a abrirse las páginas se movían, un realmente aterrador, Samantha rezaba un padre nuestro, la seguimos en el rezo cada vez más fuerte, hasta que los libros cayeron al suelo, las velas se apagaron, nos abrazamos y no dejábamos de rezar, la calma sobrevino. Después encendimos las luces y empacamos las ouija, esa noche dormimos todas juntas abrazadas, para ir al sanitario nos acompañamos todas, estábamos muy nerviosas.

Después no tuvimos un incidente, nada todo parecía normal, pero tres semanas más tarde Esmeralda fue atropellada por un camión urbano, murió instantáneamente, pasaron 3 años más, Dany contrajo matrimonio, finalmente con su novio desde la preparatoria, pero  3 meses le duró el matrimonio, porque su esposo fue apuñalado afuera de la casa de los padres de Samantha, cuando esto sucede, recordamos aquel día en el habíamos jugado a la ouija, recordamos que Nasser se río cuando Esmeralda preguntó ¿Quien sería su esposo?, le dio a entender que su matrimonio no duraría, pero nunca pensamos que fuera a morir su esposo.

Así fue nuestra historia, lo único que quiero pedir, no es que me crean, lo que les he contado, quiero pedirles que  nunca jueguen a la ouija, es muy peligroso, no desafíen a los espíritus.

Nota. Esta historia la comparte una lectora de Sandra N.